Cada cierto tiempo se disputan torneos que van más allá de lo deportivo: combinan la hazaña, la competencia con la historia, la supremacía, lo inesperado, la decadencia. Todo esto y más tuvo el US Open, disputado en el escenario ideal: la capital cosmopolita del mundo.

La victoria de la italiana Roberta Vinci sobre Serena Williams fue el momento épico del torneo. De cuerpo frágil (1,63 m, 64 k), 32 años, primeriza en semifinales de Grand Slam, derrotó a la menor de las Williams, que iba por el Grand Slam del año, es decir, ganar los cuatro torneos grandes en el 2015. La superó en New York, su casa, gritándole a las tribunas después de un punto incalificable que ella también estaba en la cancha, y cuando la entrevistaron al final del partido, la felicidad lisérgica de sus ojos emocionaba. Seguir leyendo «El deporte y la ficción»